Neon

Luz Neón

Manuel Basaldúa Hernández

Lewis Mumford dice que la sociedad urbana ha llegado a un punto en el cual se bifurcan los caminos en donde el hombre tiene sus asentamientos. Y que ha pesar de que tenemos una conciencia mas aguda de nuestro pasado y una visión nitída del futuro, la humanidad se enfrenta a un dilema peliagudo. Puede consagrarse al desarrollo, o se rendirá a las fuerzas automáticas que ella a puesto en movimiento, cediendo -enfatiza Mumford- el lugar a su otro yo deshumanizado.

Como un falso cliché hemos construido la frase que refiere a que la ciudad es tu casa. Y un poblado determinado es tu hogar. Se supone que el lugar donde se habita debe ser protegido, cuidado y mantenido en orden por la comunidad, dado que es por el bien de todos. Pero hay que plantearse bien y de frente la pregunta: ¿en verdad si es por el bien de todos? ¿Los ciudadanos si quieren su ciudad? Porque tal parece que la ciudad esta concentrando todas las maldades que el hombre puede poner en practica para destruir la naturaleza y su propio hábitat.

La ciudad aparece ahora como un personaje que fagocita todos los recursos que hay a su alrededor. Pero aun peor, hay quienes parecen devorar la ciudad. O al menos impedir su florecimiento. Quienes pretenden ese retraso aparecen como los enemigos de la ciudad dejando una estela de hueco deshumanizado tal como señalaba Mumford.

Estos enemigos aparecen como los que hacen diseños no funcionales de trazos urbanos, los que inundan de casas habitacionales en serie desapareciendo zonas arboladas, encarpetando la mayor parte del suelo que puede filtrar agua a los mantos freáticos, cambiando el uso del suelo sin diagnósticos o estudios de impacto ambiental, saturando núcleos urbanos, dejar en la anarquía la movilidad de las personas, entre otras acciones que traen problemas mas que resolverlos.

Hay otros que, en su aparente necesidad de alimentarse, de saciar sus vicios, o de argumentar que no hay incluso para ellos en esta sociedad, se dedican a destruir la infraestructura que hace funcional la ciudad; robo de cables de electricidad o de los semáforos, robo de tapas de los registros de drenaje, señalamientos, mallas que protegen la circunferencia de los parques, en suma, destruir o robarse todo ese material que sirve para el funcionamiento de la ciudad.

También debemos señalar, aquellos que son responsables de la administración de la ciudad y son gobernantes, desviando recursos económicos destinados infraestructura, materiales o servicios y no lograr un beneficio para la comunidad los convierte también en enemigos de la ciudad.

¿Ustedes que aspectos dirían que hacen los amigos de la ciudad?

 

 

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